La mejor técnica para empezar a leer

Descubre la técnica de los dos minutos, una estrategia sencilla para dejar de aplazar la lectura y construir por fin el hábito de leer, incluso si nunca has terminado un libro.
"Hay más tesoros en los libros que en todo el botín del pirata." — La isla del tesoro
Si aplazas la lectura una y otra vez —aunque te compres los libros, aunque tengas claro que quieres leer—, el problema casi nunca es la falta de interés. Es que el primer paso que te estás pidiendo es demasiado grande. Aquí te explico la técnica que resuelve exactamente eso.
Qué vas a encontrar en este artículo
- Por qué aplazas la lectura aunque quieras leer.
- La técnica de los dos minutos, paso a paso.
- Cómo pasar del primer día al hábito de lectura sostenido.
Por qué se queda en el deseo
Cuando era niño mi abuelo me inculcaba el hábito de lectura constantemente. Él decía que leer me haría una persona más sabia e interesante. No obstante, en medio de mi desinterés por las actividades importantes de la vida, no le prestaba mucha atención. A veces me daba el arrebato de pedir un libro, pero el hábito siempre se quedaba en el deseo; si mucho leía una vez cada dos meses.
A pesar de mi negligencia, años más tarde, estos consejos aún resonaban en mi cabeza. Cuando llegué a la pubertad solía ver documentales sobre física y cosmología; todo el tema del universo me interesaba de sobremanera. En medio de la fascinación por este tema, un deseo ardiente por leer se apoderó de mí y emprendí el camino hacia la adquisición del hábito de lectura: me devoré aproximadamente siete libros sobre este tema sin parar.
Ahí aprendí algo que sigue siendo cierto: cuando el interés es enorme, no necesitas técnica. El problema es que ese interés no siempre está disponible, y en muchas ocasiones nos toca valernos de estrategias para empezar algo que sabemos que nos hace bien. Sin duda alguna, la lectura nutre, mejora tu vocabulario, tu forma de expresarte y tus conocimientos en diversos temas.
La técnica de los dos minutos
La técnica se llama "los dos minutos": cualquier acción que puedas completar en menos de dos minutos le resulta muy fácil de arrancar a tu cerebro, porque no alcanza a activar la resistencia. La popularizó James Clear en Hábitos atómicos, y aplicada a la lectura funciona así:
- Escoge y coloca. Elige el libro que quieres leer y ponlo en un lugar visible y que frecuentes mucho: tu habitación, tu zona de estudio o el sofá.
- Ojea sin leer. Coge el libro y dale una mirada general: el título, el índice, los capítulos.
- Lee una sola idea. Comúnmente la primera idea termina en el primer punto y aparte. Lee solo ese pedazo.
- Lee tu primera página. Sí, solo una.
Cada uno de esos pasos toma menos de dos minutos. Son tan fáciles que no tienes con qué negociar.
Por qué funciona
Porque el objetivo del primer día no es leer mucho: es empezar sin resistencia. A medida que la aplicas vas a notar una sensación de "no fue suficiente", y ahí es cuando tu cerebro pide más. Ese pequeño impulso, repetido, es exactamente el material del que están hechos los hábitos.
Si quieres entender el mecanismo completo que hay detrás —por qué una acción diminuta vence a una gran intención—, lo desarrollo en ¿por qué es tan difícil adquirir un hábito?.
Qué hacer en la segunda semana
Aquí es donde la mayoría abandona, así que tres reglas sencillas:
- No subas la meta demasiado rápido. Si dos páginas se te dan bien, quédate ahí unos días antes de subir.
- Lee siempre después de lo mismo. Anclar la lectura a una rutina que ya tienes (el café, el cepillado de dientes, el trayecto) es lo que la vuelve automática.
- Nunca falles dos días seguidos. Un día perdido no rompe nada; dos empiezan a construir el hábito contrario.
Si aun así no arranca
Puede que el problema no sea empezar, sino sostenerlo. En ese caso estos dos artículos son el complemento directo:
- Si te vence la desgana: 3 estrategias para combatir la pereza al leer.
- Si te vence el cansancio: 3 consejos para evitar el sueño cuando lees.
Bonus
En mi canal de YouTube encontrarás videos donde explico a profundidad cómo construir el hábito de lectura.
Y si al mirar tus hábitos aparece una pregunta más grande sobre lo que quieres hacer con tu tiempo, puedes conocer mi proceso de coaching 1 a 1.
Fuentes
- Hábitos atómicos — James Clear
- Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva — Stephen Covey
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